HUMANIDAD SIN CONCIENCIA

HUMANIDAD SIN CONCIENCIA

07 octubre, 2015

.::EN EL CORAZÓN DE SICILIA::.

Por Saro Pavone 
Piazza Armerina, ya habíamos estado allí el Mayo de 2014 para realizar una conferencia espiritual con Giorgio Bongiovanni, pero se ve que el destino quería que volviéramos. Además ahora contábamos con la preciada ayuda de dos almas fraternales a las que querría citar aquí por primera vez: Riccardo Lo Leggio y Raffaella Motta.

Desde principios de este año había oído hablar de extrañas y prodigiosas manifestaciones que se producían a través de una pequeña estatua de la Virgen en la casa de unas personas. Pero como ocurre a menudo no le di mucha importancia, tal vez como esperando algo más... algo más concreto. Según mi forma de ver.

Y así fue que en el mes de Mayo me impactó inmediatamente la noticia de una niña de 4 años, llamada Marisol, que mientras estaba visitando el lugar en el que se encuentra la estatua con sus padres tuvo una especie de “éxtasis” y vio a la Virgen. Entonces aproveché para redactar una crónica, que incluso fue publicada en nuestra página de internet el 30 de ese mes con una pequeña presentación de Giorgio, haciendo referencia solamente a las noticias surgidas exclusivamente de las investigaciones realizadas por Raffaella y que también habían sido publicadas en su página de internet. El cuadro que surgía de todo esto, según mi opinión, hablaba de un fenómeno que además de la devoción puede dar lugar a verdaderas conversiones. No faltaban los rumores y se dice que están documentados, de “gracias” recibidas o de curaciones milagrosas. Y así fue que nos propusimos volver a visitar ese lugar.

Entonces llegamos al mes de Agosto y decidimos elegir un día para dedicarlo completamente a la visita a la ciudad de Piazza Armerina.

Mientras tanto, gracias también al interés de Riccardo, me puse en contacto con los hermanos Cosenza, propietarios de la estatuilla ubicada en su modesta casa. Giuseppe y Crocifissa son sus nombres, el más pequeño y la más grande de una numerosa familia compuesta por doce hijos: ella hace 20 años que se ve obligada a permanecer inmovilizada en la cama a causa de una enfermedad, él dedica todo su tiempo para atenderla. Luego de un sincero y sentido intercambio de mensajes con Giuseppe fijamos la fecha para reunirnos para el 16 de Agosto.

Ese domingo por la mañana salimos de viaje, éramos 5, Enzo, Stella, Carmela, Oxana y yo, el tiempo no era de los mejores: la lluvia fuerte y continua nos “bendijo” a lo largo de todo el camino, hasta llegar a la ciudad. Allí nos esperaba Riccardo para guiarnos a la casa de su madre, una vivaz señora de 87 años, que junto a Mariuccia, mujer de Riccardo, nos recibieron con una gran hospitalidad. Comimos todos juntos, en armonía y luego descansamos unos minutos para esperar el momento de partir hacia el lugar que era realmente la meta de nuestra visita. Mientras la lluvia y las nubes habían desaparecido, dándo lugar a un cielo azul límpido, con un Sol radiante.

Al conocer a Giuseppe a través de Facebook, al leer las noticias que surgían alrededor de este prodigio, llegué a una conclusión que me gustaría transmitirla a todos los hermanos antes de relatar cómo fue nuestra llegada al lugar: teníamos que ir con un espíritu de sincera predisposición para poder comprender y aceptar también la metodología religiosa que la Virgen, a través de las visiones que tiene Giuseppe y, en general, la sensibilidad de los videntes, adopta, incluso indicando específicamente de seguir a la Igliesia, sus sacramentos y su ritualidad. Ya que muchas veces nos acercamos a estos fenómenos con el espíritu de “sabelotodos”, de quienes saben todo y que por lo tanto tienen que explicar... y “arrastrar” a nuestro molino toda esta harina... No, esta vez íbamos con un ánimo y un espíritu diferentes. Algo que comprendemos y sentimos todos.

Lo único que nos tomaríamos el atrevimiento de “explicar” sería el verdadero significado del arrepentimiento y sobre todo de la penitencia que siempre pide la Virgen a su pueblo, ya que por lo general los sacerdotes suelen explicar estas peticiones en forma superficial, pidiendo a los fieles que hagan ordinarios rituales y jaculatorias.

Emprendemos viaje: además de nosotros 5 vienen Riccardo y su mujer, con Raffaella y su hija Anna.

La zona en la que se encuentra la casa es el barrio “Monte”, el verdadero y antiguo centro histórico de la ciudad, en él hay calles cortas y angostas y se siente una gran sugestión popular y medieval. Una de las varias coincidencias que notamos fue que ese es el barrio en el que vivió desde su nacimiento (a pesar de haber nacido en la ciudad desde la cual estoy escribiendo – n.d.r.) y durante gran parte de su vida el padre de Giorgio, es decir, Carmelo Bongiovanni, con su familia de origen.

Calle Montalto, un pasaje muy angosto en subida construida sobre el antiguo basalto lávico con casas a ambos lados de la misma y pegadas unas con otras. Así fue como llegamos a la puerta de la casa y luego de una larga y empinada escalera entramos en la humilde habitación en la que inmediatamente vemos la cama en la que Crocifissa transcurre todo el día y a su lado la famosa Virgencita, una estatuilla de la Virgen de Lourdes que apenas mide unos 45 cm de altura, la misma fue donada a la familia por unos amigos, después de haber hecho un peregrinaje a Calabria.

Saludamos a la mujer enferma y a su hermano Giuseppe que nos estaban esperando y a dos mujeres que estaban visitándolos y que se despiden amablemente al vernos llegar parecía como si quisieran dejarnos solos...

La mujer que yacía en el lecho nos explicó que tiene una relación muy especial y personal con la estatuilla, algo de lo que pudimos darnos cuenta, puede advertir antes de que ocurran algunas manifestaciones de sangre, lágrimas u otras cosas e incluso llega a preavisar en el momento mismo a las eventuales personas a las que está dirigida “la señal” que está por manifestarse, quizás en respuesta a un deseo que han expresado en silencio...

Serenos y “tranquilos” observamos todo lo que hay en esa pequeña y sencilla habitación que en realidad es la sala de la casa y el centro de su vida, entre un sentimiento de pura devoción y el deseo de... comprender aún más... En ese momento Crocifissa, que emanaba vibraciones muy hermosas y lo que solemos definir como una luz interior, nos invitó no solo a tocar la estatua sino también a tomarla en nuestras manos ya que es de pequeñas dimensiones. Algo que creo que hicimos todos. Y poco después, no se decir exactamente si pasaron segundos o muy pocos minutos, Crocifissa nos advirtió, desde una posición en la que para ella seguramente era dificil ver toda la estatua... que la Virgen estaba sudando sangre. Durante alrededor de 20 minutos comenzaron a aparecer manchas de sangre en su rostro, manos y pecho.

Aparecían y desaparecían del rostro para luego volver a aparecer y desaparecer de las manos y también del pecho. De la nada, en presencia de todos nosotros que pudimos comprobarlo, y era una señal que nos estaba siendo dada. Gran estupor, pero al mismo tiempo alegría interior.

Como es sabido la sangre también se asocia en estas situaciones a un motivo de dolor y de sufrimiento extremos de la Celeste Señora a causa de la conducta de perdición de “su pueblo”.

Pero teológicamente la sangre significa también purificación y sanación, en términos de alquimia espiritual: Redención. De todos modos en este caso la sangre es una constante: existen muchos testimonios que hablan de hechos increíbles ocurridos después de haber entrado en contacto con este lugar en el que a menudo se forman manchas de sangre en las paredes, en la ropa, en los pañuelos... Y eso se suma además a un detalle que tiene que ver con ella, con Crocifissa. Algo que ocurre y que ocurriría también en nuestra próxima visita, y es que simples pañuelitos de papel o de tela que después de que las personas los ponen en los bolsillos de la bata de la vidente, cuando los sacan tienen vistosas manchas hemáticas.

Mientras el bolsillo queda perfectamente seco y limpio. También estos son Signos. Son dos personas sencillas, los hermanos Cosenza, con la sonrisa en los labios y la sensibilidad interior es palpable. Se siente que viven una experiencia transcendental. Mientras se une a nosotros un tal Enzo que también nos dará su testimonio sobre hechos increíbles vividos después de haberse acercado a esta casa encuentro el momento de intercambiar unas palabras con Giuseppe en el pequeño balcón de al lado.

Me doy cuenta de que son bien conscientes de la situación de fuerte crisis espiritual que vive actualmente la Iglesia Católica y de como la relación con la misma es más bien conflictiva, en particular con la iglesia local representada por el actual Obispo.

Saben bien que las autoridades religiosas son reacias hacia estos fenómenos y ven de mal ojo lo que viven, intentando poner obstáculos y pequeños inconvenientes llegando, incluso, a amenazar de confiscar la estatua.

Pero el clamor suscitado por el caso ha obligado a la diócesis a abrir una comisión de investigación para verificar que se trate de verdad de hechos milagrosos, y entre las muchísimas sanaciones se cuenta también la de un niño, hijo de un magistrado, con un tumor cerebral que le había provocado una parálisis facial.

El hecho de haber querido seguir el iter de la Iglesia, en lo que se refiere a la investigación del caso, les ha obligado también a mantener el silencio mediático impuesto con firmas de documentos, al menos por todo el tiempo hasta que la comisión se pronuncie sobre el caso, lo cual explica también el porque del status de confidencialidad de este escrito, por el momento.

Giuseppe sabe bien que se encuentra en una situación particular en la que se siente probado siempre en la humildad y en la paciencia: la paciencia porque sabe muy bien que la Curia no quiere dar “dignidad” a lo que viven y quizás se pronunciará en tiempos bíblicos. Humildad porque, también por indicación de la Virgen misma, tiene que someterse a la autoridad de la Iglesia, que a su vez es sometida sin lugar a dudas a la prueba de la obediencia.

Lo se... nos parecerá absurdo, pero yo no tengo motivos personales para dudar de la buena fe de Giuseppe y acepto de buen grado estas disposiciones. Y las respetamos.

Además Giuseppe y Crocifissa saben bien en qué manos y en qué lógica se encuentra la Iglesia.

Y lo sabe bien también la Virgen, que se le aparece a Giuseppe cada día 13 del mes y ha encargado desde hace tiempo al mismo Giuseppe que lleve mensajes, secretos, personalizados para varios curas, prelados y también de la zona. Dando a su mensajero “particulares credenciales” y frente a ellas nadie podrá rechazarlo nunca como un exaltado o un fanfarrón. En la práctica le da, por cada uno de los destinatarios, particularidades íntimas de su vida privada que solo el sujeto conoce.

Nos lo ha contado uno de estos casos y aunque no entro en detalles, os aseguro que es increíble y al mismo tiempo hilarante por su inverosimilidad. Sobre el contenido de los mensajes secretos para entregar a los religiosos no sabemos los particulares, pero como buenos sicilianos... dos palabras a medias... un asentamiento… un gesto con la cabeza... para comprender que no se trata seguramente de... corazoncitos y florecitas... sino de sentidas y serias exhortaciones al arrepentimiento...

Nos quedamos un rato más mientras observamos algunas pequeñísimas vitrinas dentro de las cuales había pañuelitos manchados de sangre, dos en particular nos han llamado la atención: en uno la sangre había dibujado perfectamente el rostro de la Virgen de perfil; en el otro la Sicilia y el Sagrado Corazón, así como es definido religiosamente.

Todas ellas señales que para nosotros son importantes.

Hablamos, además, un poco más con Raffaella, también de nosotros y de Giorgio, de lo que hacemos y de las cosas que nos interesan, pero sin entrar en muchos detalles. Cuando bajamos al piso de abajo, Giuseppe desea mostrarnos la capillita que ha realizado en un espacio de no más de 25 m2. Un altar, las estaciones de la Via Crucis y sobre el altar, en alto, la Virgen del Rosario, pero sobre una repisa había un misal abierto... me acerco precipitosamente con la idea de encontrar quizás alguna página “interesante”. Bien, estaba abierto en el pasaje de Lucas 7,32, que lleva el título de: “Jesús elogia al Bautista”. Sin duda una coincidencia más. Una señal de seguro para todos nosotros... Con un Padre Nuestro, un Ave María y un cálido abrazo nos despedimos todos, nos sentíamos felices y como... tranquilizados, y tomamos camino de vuelta con el pensamiento de poder volver otra vez quizás con Giorgio.

Pero no termina aquí por esa noche, por lo menos para mí.

Antes de volver a casa, cada vez que paso por esa carretera en verano, normalmente me paro en un lugar que tiene tantos recuerdos para nosotros... es decir, el famoso puente sobre el río Alkantara. Un cigarrillo, un poco de aire fresco y sobre todo una mirada al cielo estrellado bien visible desde ese punto, y digo: “Señor, Hermanos ¿ha sido una bonita experiencia? Hemos... hecho algo bueno hoy?” Nada más terminar de hacerme mentalmente esta pregunta... y he aquí que en alto, delante de mí... una gran estrella que no tendría que encontrarse en ese espacio... empieza a moverse lentamente y a disminuir de tamaño... y después las luces de los coches que pasaban me la hicieron perder definitivamente... Bien. ¡Gracias!

En los días siguientes hablo con Giorgio telefónicamente y le cuento todo sintéticamente.

Me pide que haga una especie de relación y yo elaboro una nota informal que le envío a él y a algunas persona íntimas más. La lee unos días después y me manifiesta el deseo impelente de querer ir allí. Un impulso interior fuerte, una llamada que comprende que viene de la Madre Celeste, como después nos escribirá a todos nosotros la víspera de nuestra nueva visita a ese lugar.

Me pregunta cuando podemos acompañarlo y que fuera lo antes posible y, ahi en ese momento mismo, sin planear nada todavía logisticamente, decido el sábado 29 de agosto por la mañana, ya que por la tarde teníamos una importante reunión programada en el Arca con varios hermanos y con gente nueva. Y así, con el bienestar de Giorgio, habríamos pasado un día entero juntos y se prospectava muy intenso. Bien, queda fijado para el 29.

Ahora, podríamos decir por pura coincidencia, cabe decir que el 29 de agosto se da la casualidad que sea el día de dos importantes celebraciones para nosotros: la primera el aniversario de la primera lagrimación de la famosa Virgen de las Lágrimas en Siracusa que sucedió en el 1953 en Via degli Orti di San Giorgio y a la cual Giorgio mismo fue “consagrado” por su madre como voto, después de una grave accidente físico que sufrió cuando tenía 9 años; la otra celebración es el martirio de San Juan el Bautista, y es la segunda vez que recibimos una señal sobre el mismo ser...

Giorgio, muy puntual y sonriente como siempre, nos esperaba esa mañana en el lugar donde quedamos, junto a Sonia, la hija y Antonella. Nosotros éramos cuatro, Stella, Oxana, Giovanni y yo, que llegamos con unos minutos de retraso y todos juntos, bajo la guía de Riccardo vamos hacia la calle Montalto. Llegamos a la casa donde nos recibe Giuseppe Cosenza dentro de la capillita situada en el piso de abajo, donde nos dice que para esa noche misma la Virgen había pedido una velada especial de oración, además de todas las veces que la gente acude a ese lugar a rezar el Rosario. Giorgio, que se sentía muy ansioso por esta visita, está tranquilo, reflexivo como de costumbre, mira y observa y me hace notar también la otra página del misal abierto sobre el pequeño altar: siempre del evangelio de Lucas, el pasaje que habla de “la fe del centurión”, que según él, me explicaría más tarde, es una señal también ya que revela de alguna manera que lugartenientes o centuriones de cualquier autoridad, no importa cuales sean... se prostran a la presencia de Cristo y antes sus sagrados signos...

Subimos y llegamos a la habitación donde está Crocifissa y la estatuilla.

Giorgio, con el máximo respeto y devoción se presenta a Crocifissa, le muestra también sus “heridas” en las manos y la mujer, como hará después también con todos nosotros, pide tener sus manos entre las suyas. Yo creo que es un modo para “sentir” y captar... un don que ella posee sin lugar a dudas. Crocifissa que, como se dice comúnmente, no dice una palabra de italiano, se encuentra en perfecta sintonía con Giorgio que recuerda más que bien el dialecto local y parece que nace un verdadero feeling espiritual entre los dos. Giorgio lo puede confirmar.

Los minutos pasan y se une a nosotros Enzo, que ya conocíamos. Él es de las Fuerzas del Orden y nos habla de eventos prodigiosos que se han sucedido en su propia vida después de la primera visita que hizo a aquella casa con la que entonces era su mujer y que falleció, y de como ella, desde la dimensión en la que se encuentra, puede comunicar con las hijas a través del teléfono. Hechos que de todas formas han aportado a la vida de Enzo un notable cambio interior. Crocifissa, en dialecto puro, nos cuenta la historia de la niña Marisol que había tenido allí la visión de la Virgen.
Giorgio explica también con mucha delicadez y tacto lo que es su misión, su interés por la vida en el Cosmos y su empeño contra la Mafia, y en un cierto momento Crocifissa llama a Giorgio porque instantáneamente se estaban formando en el chaleco que casi siempre lleva puesto manchitas de sangre, en el lado izquierdo de la prenda. Increíble pero verdad.

Otro signo que quizás Giorgio buscaba para él y para sus hermanos... Alguien ha tenido también en esos instantes la atención de mirar el reloj que estaba en la pared: ¡las 12:00 en punto! El mediodía celeste, la hora en la que la Virgen se ha manifestado en tantas apariciones, incluída la de Fátima a Giorgio.

Justo el tiempo de observar otros “signos” impresos en esa casa, como por ejemplo la forma particular que asumió una vela después de una llamarada que según Giuseppe ha “impreso” la figura de la Virgen con Jesús y Bernardette de Lourdes, o como el rostro particular de Cristo que se formó en el cristal de la ventana.

Pero no se termina aquí, aunque ya estábamos por irnos. Sonia, visiblemente conmovida, Sonia Tabita y Antonella deciden poner en el bolsillo de la bata de Crocifissa algunos pañuelos, uno a la vez. Cuando después los volvieron a tomar estaban impregnados de una substancia roja, hemática, en pocas palabras sangre. Otro prodigio.

Giuseppe nos estimula a rezar colectivamente un Padre Nuestro y un Ave Maria y nos saludamos afectuosamente, repitiendo a los hermanos nuestra disponibilidad a ayudarles, si fuese necesario, en la manera que el caso lo requiera.

Mientras bajábamos no hemos podido hacer a menos de notar la profunda conmoción de Sonia que duró varios minutos. Lágrimas abundantes y sollozos tan fuertes que más de una vez sentí el impulso de abrazarla y besarla. Era una conmoción interior, un sentimiento de amor puro: su espíritu vibraba...

Más tarde, en casa de la madre de Riccardo nos esperaban para comer en una atmosfera muy cordial. Vienen a tomar el café Raffaela y la hija, el Alcalde y el vice Alcalde, que ya conocíamos, Giuseppe Cosenza y su amigo Enzo. Se habla del más y del menos y se asientan las bases para una próxima conferencia que se celebraría en Enero del 2016.

Emprendemos el viaje de regreso a Belpasso, nuestra Arca, donde casi 30 personas nos esperan en nuestro pequeño salón: Giorgio cuenta a todas las arcas conectadas por skype, también del Sudamérica, los detalles más importantes de los hechos prodigiosos acontecidos en Piazza Armerina, una ciudad situada geográficamente precisamente en el corazón de Sicilia. Siguen las preguntas a las que Giorgio contesta aclarando más detalles.

Después subimos todos al Etna, al monte Sona, para observar una vez más el cielo. Hablamos y nos contamos cosas, y mientras un joven nuevo hacía varias preguntas a Giorgio vemos que se eleva desde la montaña hacia lo alto una luz amarilla y roja que se mueve y me hace pensar a algún “globo de luz chino”.

Pero no lo era... unos segundos más...después Giorgio dice que se iba... y así era... dos, tres segundos más y desaparece. Unos minutos después el joven que estaba con nosotros ve también una esfera de color amarillo-anaranjado cerca del monte donde estábamos.

Quien sabe, quizás estos eran signos dirigidos también a nuestro joven Francesco.

Y con esto cerramos la página en relación con el 29 de agosto 2015.

Pero unos días después, en Piazza Armerina, siempre en casa de los hermanos Cosenza, acontece algo nuevo y extraordinariamente milagroso: un crucifijo de dimensión media, que se encuentra en la rípida y larga escalera de la casa empieza improvisamente a emanar una substancia roja, sangre, y por lo que se puede notar por las fotos que adjuntamos, en la parte del costado, en las piernas y en los pies. Era el jueves 10 de septiembre. No nos sorprenderemos para nada si también esta sangre, una vez analizado por Giuseppe resultara “humana”. Así como el resultado de los análisis que, en forma privada, Giuseppe hizo de la sangre de la Virgen y de las secreciones del líquido “transparente”, es decir, sangre humana y lágrimas humanas. 

Pero la Curia del lugar todavía no se pronuncia.

Paciencia... sigue entonces “pronunciándose” la Dimensión Superior y a alborotar a los “duros de cuello”, hasta cuando estos no se arrepientan y se enmienden.

En cuanto a nosotros, mi parecer es que no sea precisamente una casualidad haber entrado en contacto con estos eventos, diferentes circunstancias y muchas coincidencias nos reconducen también a la profecía bíblica tan amada por Eugenio y Giorgio: la de los prodigios en la Galilea de los Gentiles, que es por antonomasia la Sicilia.

Y creo también que este caso pueda tener todavía una evolución clamorosa y constituir un motivo de serio arrepentimiento y toma de conciencia para muchos.

Dependerá mucho también de la disponibilidad y de la inflexibilidad de los videntes hacia la voluntad del Alto, ya que son muchos los casos en los que estos requisitos han faltado.

Pero ellos parecen estar en perfecta sintonía por el momento.

Y están bien guiados...

 Rosario Pavone Kaggi, 
14 de septiembre 2015

Fuente:delcieloalatierra.com.ar

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