HUMANIDAD SIN CONCIENCIA

HUMANIDAD SIN CONCIENCIA

17 febrero, 2018

.::LOS MANDAMIENTOS DE DIOS Y LA LEY UNIVERSAL::.

Retrato de 
Gianfranco Antoni 

DEL CIELO A LA TIERRA 


ENTREVISTA A GIORGIO BONGIOVANNI PROFUNDIZACIÓN SOBRE LOS MANDAMIENTOS Y SOBRE LA LEY DEL AMOR 

Por Marco Marsili

Giorgio nos explica los Mandamientos de Dios a la luz de las enseñanzas de Jesús Cristo:

Dios impartió a Moisés 7 Mandamientos en el Monte Sinai, pero le dio el permiso de agregar otros 3 porque la comunidad hebrea era recalcitrante, desobediente y corrupta y necesitaba esos 3 Mandamientos que tenían que ver con la materia, para ayudar al Espíritu encarnado en la materia a obedecer a los 7 Mandamientos espirituales. Y estos tres Mandamientos que Moisés agregó (recuérdate de santificar las Fiestas, no desear la mujer del prójimo y no codiciar los bienes ajenos) son “Mandamientos materiales”, prescritos para satisfacer la materia en el sentido más puro y divino de la palabra, ya que la materia es instrumento del Espíritu, y al mismo tiempo para evitar el caos en la comunidad.

Con el Mandamiento que insta a santificar las Fiestas se disciplina al Espíritu encarnado, ya que celebrar las fiestas sagradas significa educar al Espíritu a respetar acontecimientos y personajes que son fundamentales para el conocimiento de la Verdad y por lo tanto para la evolución del alma. Éste no es exactamente un Mandamiento espiritual, sino que es un Mandamiento humano que sirve para instruir a la Inteligencia y mantener siempre viva la atención hacia ciertos hechos esenciales de importancia primaria.

El Mandamiento que establece no desear la mujer del prójimo fue instituido para evitar la degeneración que se produce cuando hay “excesos sexuales” y en una colectividad como la humana terrestre, todavía muy sujeta a impulsos animalescos, con todos los riesgos sanitarios que surgen de ello y con los inevitables desordenes sociales que se presentan en una comunidad donde la promiscuidad sexual es habitual. Recordemos Sodoma y Gomorra, donde la costumbre de la promiscuidad llevó con el tiempo a una degeneración desenfrenada de sus propias costumbres, hasta el punto de practicar la pederastia en público, la pedofilía, necrofilía y zoorastía (acoplamiento entre humanos y animales), llegando a un nivel tal que fue necesaria una fuerte intervención coercitiva por parte de las Esferas Superiores, para poner fin a una peligrosa situación totalmente insalubre para el Espíritu y para el cuerpo y con la posibilidad concreta de que llegara a infectar a nivel psicofísico también a otras poblaciones, poniendo de esta forma en peligro la integridad genética de una humanidad aún joven.

El Mandamiento que establece no codiciar los bienes ajenos tiene como fin evitar la posibilidad de que haya rivalidades, desacuerdos, divergencias y choques en el interior de la comunidad. Además se previene también la violación de los Mandamientos “no robar” y “no hurtar”.

A este punto podemos definir estos 3 preceptos como los Mandamientos de la Materia, mientras que los que nos enseñó Jesús Cristo son los 7 Mandamientos del Espíritu.

LOS 10 MANDAMIENTOS QUE INCLUYEN LOS TRES PRECEPTOS MATERIALES: 

1- Amarás a Dios sobre todas las cosas.

2 - No nombrarás el Nombre de Dios en vano. 

3 - Santificarás las fiestas. 

4 - Honrarás a tu padre y a tu madre. 

5 - No matarás. 

6 - No cometerás actos impuros. 

7 - No robarás. 

8 - No dirás falso testimonio ni mentirás. 

9 - No desearás a la mujer de tu prójimo. 

10 - No codiciarás los bienes ajenos. 

Jesús afirma: “No penséis que vine para abolir la Ley o los Profetas: yo no he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. En verdad os digo que no desaparecerá ni una i ni una coma de la Ley, antes que desaparezcan el cielo y la tierra, hasta que todo se realice” (Mateo 5,17-20).

Aquí Jesús declara que ha venido para dar cumplimiento a la Ley, es decir para completarla, en el sentido de poner orden en la Ley de Dios que había sido distorsionada. Entonces Jesús restablece la integridad original de los Mandamientos, ya que Él ha venido para avalar la Ley de Dios y de los Profetas, pero en virtud de Su autoridad crística, por medio de la potencia del Amor del cual Él es la manifestación suprema, determina la superación de la antigua Ley que fue manipulada por los hombres y por los falsos Dioses. En este hecho vemos expresado perfectamente el más revolucionario axioma crístico: EL AMOR ESTA POR ENCIMA DE LA LEY o también: EL AMOR ES PATRÓN DE LA LEY.

"Sabéis que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente; PERO YO OS DIGO que no hagáis frente al que os ataca (no os venguéis de quien os hace daño – n.d.t.); al contrario, al que te abofetee en la mejilla derecha, preséntale también la otra; y al que te quiera llevar a juicio para quitarte la túnica, déjale también el manto; al que te obligue a ir con él un kilómetro, vete con él dos. Da a quien te pida, y no vuelvas la espalda al que desea que le prestes algo".

Sabéis que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. PERO YO OS DIGO: Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir el sol sobre buenos y malos y hace llover sobre justos e injustos” (Mateo 5, 38-45).

“También se dijo: El que se separe de su mujer, que le dé el acta de divorcio”. PERO YO OS DIGO que todo el que se separe de su mujer, excepto en caso de concubinato, la expone a cometer adulterio, y el que se casa con una mujer divorciada comete adulterio" (Mateo 5, 31-32).

“... Se le acercaron unos fariseos y le preguntaron con intención de tentarlo: "¿Le está permitido al hombre separarse de su mujer?". Jesús les respondió: "¿Qué os mandó Moisés?". Ellos dijeron: "Moisés mandó escribir un acta de divorcio y despedirla". Jesús les dijo: "Moisés escribió este precepto por la dureza de vuestros corazones” (Marcos 10, 2-5).

También en el episodio de la adúltera Jesús invierte la Ley de Moisés, de hecho la multitud estaba por lapidar a la mujer como establecía la Ley en caso de adulterio, pero Jesús detiene a todos y dice: “El que esté sin pecado que tire la primera piedra!”. Con estas palabras Él demuestra una vez más que posee esa autoridad divina para cambiar la Ley: Él ES la ley... la Ley del Amor.

Jesús confirma completamente la Ley de la Justicia (el Castigo de Dios, el Fuego de la Gehenna, la blasfemia en contra del Espíritu Santo, el Juicio, la separación del Bien y del Mal, etc. ...), pero agrega algo que el pueblo hebreo había olvidado y por ese motivo se había vuelto intransigente, cruel y asesino: agrega la Ley del Amor y de la cancelación del Karma (los pecados) a través de un arrepentimiento verdadero.

El Amor es más fuerte que la Ley, el Amor está por encima de la Ley y supera la Ley. No existe nada sin el impulso creativo del Amor. Todo lo que existe nace del Amor, incluso la misma Ley Omnipresente, la cual existe por el Amor y tiene sentido solo como tutela del Amor. El Amor (que es la única existencia fundamental) puede degenerar, por lo cual tiene que ser protegido por esa Ley y por esos valores que mantienen la armonía y el equilibrio. El Amor se realiza completamente solamente en la Séptima Dimensión. Hasta la Séptima Dimensión el Amor que no está realizado perfectamente genera otras fuerzas y otros sentimientos... envidia, celos, etc. ¡y también el odio! El odio no es antitético al Amor, el odio es una violenta degeneración del Amor, un exceso de Amor que se transforma en morbosidad.

En la vida de Pier Paolo Pasolini, el más grande intelectual italiano que como Giordano Bruno ha dado un mensaje a las futuras generaciones durante cientos de años, hay un importante episodio que sintetiza bien este concepto. Pasolini adoraba a su madre y un día, mientras él estaba por salir después de haber pasado un poco de tiempo juntos, ella le pregunta: “Háblame de este chico, ¿le quieres?” Y Pasolini: “Claro mamá que le quiero”. Y ella, dándose cuenta de que sufría, le dice: “Él te quiere?” y Pasolini contesta: “Solo quien te ama te puede traicionar”...

El traidor es aquél que te ama más que nadie, por eso te traiciona... éste es un concepto inmenso. Quien te traiciona en realidad te quiere todo para si mismo, solo para si mismo, no quiere compartirte con nadie, quiere que tú hagas lo que él desea porque tú eres suyo y él te adora por encima de si mismo... Este exceso degenera en morbosidad, en posesión, en envidia, en celos, en violencia. Solo el que te ama te puede matar, solo el que te ama te puede traicionar.

Judas traiciona a Jesús porque, entre los apóstoles, es él quien Le ama más! Le ama más que el apóstol Juan... pero es un Amor no realizado, es incompleto, es humano y obsesivo, por lo tanto se transforma en un sentimiento diabólico.

Para los hebreos solo Dios puede perdonar los pecados, en cambio Jesús nos demuestra que también nosotros podemos perdonar los pecados de nuestros Hermanos. Cuando Jesús perdonaba los pecados, los sacerdotes, los escribas, los fariseos y la gente en general se escandalizaban y creían que estaba loco, pero hay un episodio emblemático que hace entender la inmensa y conmovedora relevancia de la revolución crística que confiere al hombre el poder de perdonar los pecados:

“Entonces, entrando Jesús en la barca, pasó al otro lado y vino a su ciudad. Y sucedió que le trajeron un paralítico, tendido sobre una cama; y al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados. Entonces algunos de los escribas decían dentro de sí: Este blasfema. Y conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? PORQUE, ¿QUÉ ES MÁS FÁCIL, DECIR: LOS PECADOS TE SON PERDONADOS, O DECIR: LEVÁNTATE Y ANDA? PUES PARA QUE SEPÁIS QUE EL HIJO DEL HOMBRE TIENE POTESTAD EN LA TIERRA PARA PERDONAR PECADOS (DICE ENTONCES AL PARALÍTICO): LEVÁNTATE, TOMA TU CAMA, Y VETE A TU CASA. Entonces él se levantó y se fue a su casa. Y LA GENTE, AL VERLO, SE MARAVILLÓ Y GLORIFICÓ A DIOS, QUE HABÍA DADO TAL POTESTAD A LOS HOMBRES (Mateo, 9, 1-8).

¡Este fue uno de los motivos por los cuales mataron a Jesús: Él realiza una propia y verdadera reforma de la Ley (lo hemos visto en Sus palabras “PERO YO OS DIGO”), no una reforma teórica, no solo una reforma teológica, sino una reforma práctica, concreta, operativa, viviente y manifiesta ante los ojos de todo el pueblo! Y eso era tremendamente inaceptable para la Iglesia de entonces que se siente desplazada frente a la autoridad divina de Sus enseñanzas y teme perder el control de los fieles.

Es decir que Jesús vino para que se cumpliera la Ley, y lo hace enunciando también los Mandamientos originales. De hecho, cuando Jesús le habla al joven rico le transmite los 7 Mandamientos Espirituales, sabiendo que él no necesitaba conocer los materiales.

LOS 7 MANDAMIENTOS ESPIRITUALES 

Los 7 Mandamientos los encontramos uniendo las citas del Evangelio de Marcos y de Mateo: en Marcos encontramos “No hurtar”, que falta en Mateo, y en Mateo está “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, que falta en Marcos. (En Lucas faltan ambos, de hecho cita solo 5).

Marco 10, 19: (1) No matar, (2) no cometer adulterio, (3) no robar, (4) no decir falso testimonio, (5) no hurtar, (6) honrar al padre y a la madre.

Mateo 19, 18-19: (1) No matar, (2) no cometer adulterio, (3) no robar, (4) no dar falso testimonio, (5) Honrar a tu padre y a tu madre, y (6) ama a tu prójimo como a ti mismo.

Lucas 18, 20: (1) No cometer adulterio, (2) no matar, (3) no robar, (4) no dar falso testimonio, (5) honrar a tu padre y a tu madre.

ESTOS SON LOS 7 MANDAMIENTOS ESPIRITUALES: 

(1) Honrarás a tu padre y a tu madre.

(2) No matarás.

(3) No cometerás adulterio

(4) No robarás.

(5) No dirás falso testimonio

(6) No hurtarás

(7) Ama a tu prójimo como a ti mismo

Después, en un pasaje de Lucas está el Mandamiento que incluye a todos:

“Un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? El le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué lees? Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás”. (Lucas 10, 25-28).

“Haz esto, y vivirás”, dice el Maestro... “HAZ ESTO, Y VIVIRÁS”

Podemos concluir esta profundización con las palabras de la Biblia: “DIOS ES AMOR” y con las palabras que Poimandres transmitió a Eugenio Siragusa: “EL HOMBRE ES DIOS CUANDO AMA”, palabras que tienen un significado inmenso, palabras que tienen un valor inconmensurable, que recuerdan que el Amor del que hemos hablado hasta ahora no es solo ese sentimiento irracional y arrollador que te impulsa a la unión, a la empatía, a la compasión, sino que es al mismo tiempo el Amor que mueve el sol y las demás estrellas, como escribía Dante, y es más aún esa Fuerza Creativa, ese Impulso creante, esa Energía Inteligente que concibe y da a luz en el eterno presente infinitos universos y mundos, innumerables criaturas que comparten el mismo respiro cósmico que hace palpitar en todos los corazones la llama inagotable de la Vida que enciende el hidrógeno de todas las galaxias y que esclarece la mente de todos aquellos que acogen la luz de la Gnosis Suprema, Redención Verbal y siempre Meta eterna que el imponderable Pastor de Hombres ha puesto en las cimas transparentes de la Sublimación Absoluta, más allá de la concepción de todos los egos, de la patria de todos los intelectos, donde mora el inalcanzable omnisciente mirada numinosa de Aquel que yo pienso y no veo... Aquél que invisible se asoma en los labios y en la voz de Sus Heraldos.

Con Amor 
 En el Tiempo Marco Marsili 
 14 de Febrero 2018 

 Mensaje adjunto: Los Mandamientos de Dios y los dictámenes de Satanás



Fuente:delcieloalatierra.com.ar

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